2021, sigue la vía para los artesanos de la paz

AERÓPAGO

Por Jesús De la Torre T., Pbro. 

    El pasado 28 de diciembre murió Armando Manzanero con una avasallante información en  los medios de comunicación social que hasta promovieron a cantar, a las 20 horas del citado día: «Esta tarde vi llover, vi gente correr, y no estabas tú». Golpe duro que abona a las tristezas del mundo, que desde hace meses enluta a millones de hogares, por la muerte por COVID-19 de miles y miles de hogares, añádase a esto, que en la Diócesis de Torreón se llevó el coronavirus a los presbíteros Roberto Palacios, Rodolfo Reza, Rogelio Valles y Javier Bernal. Todos muy apreciados en las comunidades a las que sirvieron. 

    Pero es decir popular: la vida sigue,  para los hombres y mujeres de buena voluntad, para tantos humildes artesanos de la paz, continúan su laudable trabajo, entre los que se han destacado todos los que se dedican a salvar vidas. También ejercitan otro modo de tejer la paz muchos empresarios pequeños y grandes, que mantienen el trabajo de sus empleados, perdiendo dinero, pero en búsqueda de una pronta recuperación económica. 

     El Papa Francisco, en su mensaje de paz del día 1º de enero de 2021, nos dice: «En muchos lugares del mundo hacen falta caminos de paz que lleven a cicatrizar las heridas, se necesitan artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanación y de reencuentro con ingenio y audacia. En este tiempo, en el que la barca de la humanidad, sacudida por la tempestad de la crisis, avanza con dificultad en busca de un horizonte más tranquilo y sereno, el timón de la dignidad de la persona humana y la brújula de los principios sociales fundamentales pueden permitirnos navegar con un rumbo seguro y común» (Nº 8). 

     Para los habitantes de este México tan dañado de muertes por el coronavirus, nos cuesta promover la paz porque no hallamos a  quién creerle y nos puede pasar lo que a los primeros cristianos antes de la destrucción de Jerusalén por el año setenta de la era cristiana, cuando Cristo mismo advertía a los suyos, que en la hora de las confusiones, muchos falsos mesías se presentarían en la comunidad, a lo que Cristo advierte que no les hagan caso. «Si alguien les dice que el Mesías está aquí o está allá, no le hagan caso… Pues surgirán falsos mesías y falsos profetas, que harán prodigios y portentos, hasta el punto de engañar, si fuera posible, a los elegidos» (Mc 13,21-22). Hay actualmente, por lo menos, tres tendencias de información sobre el mismo hecho o acontecimiento.