Por: Pbro. Javier Gómez O.

CODIPACS.- La hacienda la Concordia pertenecía a los mismos dueños de las haciendas laguneras en los terrenos de don Leonardo Zuloaga, que posteriormente pasaron a la viuda y ella cedió por prescripción y concesión a los campesinos y después accionistas del canal de la Trasquila.
Esta hacienda como la mayoría de las laguneras era de fuerte impulso agrícola y en unión con las demás colonias de San Pedro. Todos los terrenos fertilizados con las aguas del canal de la trasquila pertenecían al cuadro de la Villa de San Pedro.
El gobierno de Coahuila segregó de Matamoros en 1881 los ranchos de El Alamito, Jaboncillo, Santo Niño, Santa Teresa, San Antonio, San Ignacio, San Pablo, Concordia y Bilbao y los anexó a San Pedro.
Simultáneamente con la fundación de San Pedro se fueron formando con la dotación de cien hectáreas por colono, haciendas que controlaron las rancherías aledañas a sus terrenos. Grandes haciendas se formaron en esta área que originalmente fueron de los Zuloaga y posteriormente a la Casa Pourcell, cuyos terrenos llegaban hasta la franja sur del Nazas y formaban haciendas que con el tiempo se fueron independizando o fueron cedidas como pago de deudas o compradas por otros hacendados. Así aparecen entre muchas de las haciendas de la región entre los años de 1881 y 1908, la hacienda de Concordia con 2 mil 119 hectáreas propiedad de Gurza Hermanos.
Todos los ranchos aledaños formaban pequeñas comunidades con características similares al estilo de las casonas o cascos de hacienda. En el centro estaba la casa grande como una fortaleza con grandes muros de adobe rústico o aplanado y una grande entrada que daba a un amplio patio generalmente rectangular o cuadrado en torno al cual se construían las habitaciones protegidas por un buen portal.
En el fondo del portal, la cocina amplia y bien atendida por servidumbre. Había un segundo patio para las caballerizas y carruajes junto a las cuadras o casas para los peones los acasillados y más al fondo la tienda de raya. Nunca faltaba en las haciendas la bien edificada Iglesia con la devoción del Patrón.
Acudían a celebrar los sacerdotes con la presencia de los habitantes de la hacienda y de las rancherías aledañas, de manera particular en la fiesta del patrono de la Capilla. El hacendado hacía fiesta especial a la reliquia del santo patrono donde con abundante comida y bebida disfrutaban todos de esta fiesta a la que en la laguna se le quedó el nombre de “Reliquia”.
La razón de esta tradición tiene que ver con lo anteriormente dicho en torno a la advocación o titular del templo de la hacienda que generalmente se conocía como la reliquia. Muchas imágenes antiguas gozaban de tener una pequeña reliquia de algún santo o devoción y la colocaban en el altar de la celebración.
Originalmente asistían a celebrar los sacerdotes de San Pedro a donde pertenecía la hacienda hasta el momento en que se erigió como vicaría fija con su propio sacerdote. En la fiesta patronal era descanso para peones, acasillados y para todo el pueblo que acudía a el festejo a expensas del patrón que decía: Cada día del santo patrono, que coman y beban como Dios manda”.
A estas fiestas dedicadas al Santo Patrono se dio en llamar la fiesta de la reliquia y así tradicionalmente se le ha seguido llamando en La Laguna, con la pequeña diferencia que la gente le llama reliquia a la comida, no a la imagen.
La tradición oral de la comunidad dice que el Santo Patrono original de la Hacienda de Concordia era el Sagrado Corazón de Jesús y como muestra de ello en la parroquia se conserva la primera imagen que, aunque un poco deteriorada, se ve que es una buena talla digna del tiempo en que se consiguió.
El templo original fue derrumbado y en el mismo lugar se construyó un nuevo templo. El Padre Rodrigo Marrero, desde San Pedro atendió esta parroquia y construyó el nuevo templo al cual le puso nueva devoción; Nuestra Señora de Fátima.
Posteriormente y por problemas estructurales del templo construido por el P. Marrero, se tumbó una de las torres para impedir nuevos asentamientos. Por los años setentas se inició la construcción del tercer templo al lado del anterior y dándole como titular “La resurrección del Señor en Concordia, Coahuila”
En el Archivo Parroquial encontramos el acta de erección parroquial que oficialmente dice:
“Jesús María Echavarría, por la gracia de Dios y la Santa Sede Apostólica, Obispo de Saltillo.
Tomando en consideración el grande bien que redundará a favor de las almas si en la hacienda de la Concordia asiste de continuo un sacerdote para administrar los santos sacramentos a aquellos fieles; Considerando además que la parroquia de San Pedro a la cual ha pertenecido dicha hacienda no necesita de ella para ser suficientemente congrua y satisfacer con holgura sus asuntos; hemos venido a decretar como por el presente decretamos:
1º. Se erige en Vicaría fija e independiente a la Hacienda de la Concordia, quedando agregada a esta vicaría la Hacienda de San Antonio y ambas separadas de la Parroquia de San Pedro.
2º.- La residencia del vicario será la Concordia.
3º.- Por ahora y mientras se determina con precisión la jurisdicción de la Vicaría de Concordia, el vicario fijo de esta queda autorizado para administrar los santos sacramentos del Bautismo y Matrimonio a todos los fieles que de él lo soliciten a condición de que; 1º. Pertenezcan a la Parroquia de San Pedro y 2º. Soliciten se les administre el sacramento en la misma capilla de Concordia.
4º.- El Vicario llevará un libro para asentar las partidas de bautismos; otro llevará para los matrimonios, otro de ingresos parroquiales, otro de fábrica y otro de gobierno.
5º.- El Vicario se entenderá directamente con nuestra secretaría a donde mandará sus cuentas y demás cosas relativas a la administración.
Dado en nuestra casa Episcopal de Saltillo a 12 de Agosto de 1907. Al margen Sr. Cura Alberto Gutiérrez. San Pedro (rubricas y sello).
Los sacerdotes que han servido en dicha parroquia desde su erección primero como vicaría fija y luego como parroquia son los siguientes:
1.- Pbro. Vicario Melquiades Fernández – 20 de agosto de 1907 al 14 de marzo de 1908.
2.- Pbro. Vicario Isaac Perea – marzo de 1908 y termina de firmar los libros de gobierno el 10 de septiembre de 1910. A partir de entonces se suspenden las actas por motivos de la revolución mexicana y las dificultades que ello trajo para la Iglesia y los sacerdotes. Aparecen nuevamente en el año de 1918.
3.- Sr. Cura Juan Chávez. La primera acta de gobierno que firma es del 16 de diciembre de 1918 y la asienta el 18 de enero de 1919 y la última acta que firma el párroco es el 10 de marzo de 1926.
A partir de este momento vuelve a desaparecer el asentamiento de actas en libro de gobierno por el problema de la persecución religiosa en México. Una vez reanudado el culto la parroquia es encargada a la de San Pedro de las Colonias hasta que se hace Diócesis a Torreón en 1958. Mientras el obispo decide a quién nombrar como párroco, la responsabilidad es del Padre Rodrigo Marrero párroco de San Pedro.
4.- Sr. Cura José de Jesús Fermín Esteban – 3 de febrero de 1959 al 8 de diciembre de 1967.
5.- Sr. Cura Agustín Calderón Tinoco – enero de 1967 a 1971
6.- Sr. Cura José Natividad Fuentes García
7.- Sr. Cura Armando García Ojeda
8.- Sr. Cura Benigno Martínez
9.- Sr. Cura José Campos Rodríguez
10.- Sr. Cura Luis del Río Ruiz
11.- Sr. Cura Miguel Rubio
11.- Sr. Cura Alberto Torres Frausto

Foto: Archivo Diócesis de Torreón.
El padre Javier Gómez es párroco de la Parroquia San Juan de los Lagos, Torreón. Colabora con datos históricos de la Diócesis de Torreón.