Por: Pbro. Javier Gómez O.

Foto: Facebook Parroquia Nuestra Señora de Fátima.
CODIPACS.- Ubicada al sur de la ciudad, la Parroquia de Fátima ha ido creciendo en las últimas décadas de acuerdo al desarrollo urbano de la ciudad de Torreón. La comunidad parroquial tiene alrededor de 60 mil habitantes distribuidos entre el cerro y el ferrocarril.
El cruce del ferrocarril ha sido clave en el desarrollo industrial y económico de La Laguna. Desde finales del siglo antepasado y principios del siglo pasado, surgió el auge económico y el crecimiento social de la región. El algodón hizo que nacieran las fábricas de hilados La Fe, La Constancia y Jabones y Aceites la Alianza y la Esperanza.
Otro detonante no menos importante fue el de la Metalúrgica Mexicana Peñoles desde finales del Siglo XIX que ha impulsado la actividad minera en toda la región tanto de Coahuila como de Durango.
La Parroquia de Fátima nace en un estrecho lazo con la empresa metalúrgica en los años 60. Cuando el sindicato de mineros decide ofrecer uno de los salones de sus reuniones dentro del mismo parque y colonia de la empresa, para que ahí se iniciara la evangelización y atención de este sector en su mayoría católicos.
Nace además con los aires del Concilio Vaticano II, y con un obispo conciliar recién consagrado obispo y participando en tan magno evento de la Iglesia Universal.
Fundada en 1960 por un decreto de don Fernando para esta y las parroquias de San Juan Bautista y la Sagrada Familia. Con un decreto hecho a mano que a la letra dice lo siguiente:
“Párroco, el Pbro. Salvador Bucio Arreola, que tomó posesión como primer párroco de esta parroquia de Ntra. Sra. De Fátima, el día en que fue erigida por el Excelentísimo Señor Fernando Romo Gutiérrez, primer obispo de Torreón, el 1º. De marzo de 1960”.
Decreto de erección de Tres Parroquias: Parroquia de San Juan Bautista, Parroquia de la Sagrada Familia y Parroquia de Nuestra Señora de Fátima. Dado el once de febrero de 1960, siendo Pontífice Universal, Juan XXIII.
Rodrigo Marrero Díaz. Vicario General. Fernando. Primer obispo de Torreón.
Como no existe un acta propiamente de erección de la parroquia de Fátima; en la visita pastoral realizada por don Luis Morales Reyes a la parroquia, valida este decreto como erección parroquial de las tres parroquias y pone el sello. Un sello de la visita pastoral de 28, 29 y 30 de abril de 1989.
El territorio parroquial era atendido inicialmente por los padres Claretianos desde la Parroquia de Guadalupe y al ser erigida como parroquia, tal como lo dice el decreto, toma posesión como primer párroco el P. Salvador Bucio Arreola, que además era el responsable diocesano de la catequesis.
El edificio que se acondicionó como templo (primer templo) fue el salón de usos sociales del sindicato de trabajadores de la empresa Peñoles, se acondicionó para que sirviera temporalmente como templo parroquial. Se ubicaba al Sur de la colonia, en la llamada cuadra atravesada, estaba ahí también la casa habitación del párroco.
Con la ayuda de los trabajadores y de la empresa, en el lapso de seis años se construyó el nuevo templo con una moderna arquitectura, bello y espacioso con capacidad para 600 personas. El 30 de mayo de 1966 el Sr. obispo don Fernando Romo Gutiérrez, bendijo el nuevo templo. (segundo templo)
Originalmente la parroquia tenía aproximadamente quince mil habitantes distribuidos en las siguientes colonias: Metalúrgica, 1º. De mayo, Vicente Guerrero, Zacatecas y Braulio Fernández Aguirre.
Sesenta catequistas atendían a cerca de mil 200 niños de catecismo. Había la Acción Católica de Damas, el Movimiento Familiar Cristiano con cinco equipos parroquiales. La Juventud Obrera católica nació en la diócesis de esta parroquia; El movimiento de Cursillos de Cristiandad y otros trabajos de evangelización dieron su fruto al tiempo en la parroquia y en la diócesis.
En los primeros años de esta comunidad colaboraron los padres Aureliano Gómez y Julián Esquivel durante dos años cada uno. En febrero de 1969 se nombró vicario cooperador al Padre Juan Jiménez que apoyó la colonia 1º. De mayo.
El primer párroco, el P. Salvador Bucio, estuvo hasta el año de 1969 después siguieron en el mismo orden el P. Patricio Aguirre, entrañable amigo del P. Bucio, que estuvo por un periodo de dos años, continuando con la labor catequética de su antecesor. Como tercer párroco toma posesión el Padre Manuel Aguirre, inició a principios de mayo de 1971, hasta el 24 de agosto de 1986.
Al Padre Manuel Aguirre, lo auxiliaron por un tiempo como vicarios además del P. Juan Jiménez, el P. Ambrosio Chávez, el Padre Javier Bernal y por un tiempo más breve el P. Arturo Ramírez Carpinteyro. El P. Manuel comentó en pregunta expresa sobre la advocación del templo y respondió que el título parroquial original era el de la Santísima Trinidad, el cual cambió con la construcción del segundo templo, por nuestra Señora de Fátima y que al cambiar al tercer templo quedó con el mismo título de Fátima.
Los misioneros xaverianos le hicieron al Sr. obispo don Luis Morales, la oferta de atender esta parroquia por un lapso de 10 años y fue aceptada por el obispo. Al tomar posesión de la parroquia los misioneros xaverianos, el Sr. obispo don Luis Morales Reyes, nombró como cuarto párroco el P. Franco Izzo Romaneli y el P. Danilo Boscheto como vicario, luego de un interinato del P. Armando López Serna para que la parroquia fuese reincorporada a la diócesis, con la atención de los xaverianos.
Cuando los xaverianos reciben la Parroquia, sucede de modo rápido y de transición a una nueva sede. Los dirigentes de la empresa Peñoles hablaron con el P. Manuel Aguirre al respecto y también con el obispo Luis Morales Reyes. Ofrecieron un terreno para el nuevo templo parroquial, en terrenos que tenían en la col. Vicente Guerrero, pero después se decidió fuera en la Braulio Fernández. Se comprometieron a ayudar en la construcción total del templo. Según el P. Manuel Aguirre dieron 28,000 (veintiocho mil pesos de entonces) para el financiamiento de la obra. A ellos corresponde la edificación del tercer templo y su atención pastoral hasta cumplir con su contrato.
Los movimientos sociales y políticos de los años 70s, que promovieron el paracaidismo e invasión de terrenos, el crecimiento demográfico y las necesidades de la empresa Peñoles, hicieron que poco a poco desapareciera la colonia Metalúrgica a principios de los años ochenta. Quedando en el territorio parroquial lo que hoy conocemos como las colonias: Vicente Guerrero (Jesús Sumo y Eterno Sacerdote), Braulio Fernández Aguirre (Parroquia de Fátima), Santiago Ramírez (Santiago Apóstol), Lázaro Cárdenas (Señor de la Misericordia), Ampliación Lázaro Cárdenas (María de Nazaret), Las Luisas (Santa Rosa de Lima), Las Dalias (San Francisco Javier), y Luis Donaldo Colosio. Dentro del territorio también se ubican las empresas Caleras de la Laguna, Cementos Mexicanos y Peñoles.
Durante el tiempo que duraron los misioneros al frente de dicha parroquia y en su nueva sede forjaron una estructura y mística misionera y con el deseo de impulsarla con un acento vocacional con la construcción del centro juvenil en la colonia las Luisas y asimismo la construcción de diversos templos en las colonias que formaron su territorio parroquial. En el marco del entonces plan diocesano de pastoral, impulsaron el nacimiento de las comunidades eclesiales de base.
El quinto párroco y segundo párroco xaveriano fue Danilo Bocheto que continuó el trabajo anterior y además puso un acento en la sensibilización social, al realizar marchas con el rezo del rosario como protesta por el mal trato y desaparición de jovencitas.
Terminado el contrato con los misioneros xaverianos, entregaron la parroquia nuevamente a la diócesis.
El P. Jesús de la Torre, recibe como sexto párroco, la parroquia en octubre de 1996. El acento en este tiempo fue el apoyo a las comunidades eclesiales de base que se habían iniciado, el fortalecimiento de la catequesis, formación de equipos de liturgia y la participación en la promoción social de la comunidad. Estos temas fueron centrales en su administración, con innumerables cursos de formación tanto parroquial como decanal e Inter parroquial e incluso diocesano.
Toca también al P. Jesús las gestiones con autoridades estatales y municipales en la compra y venta de casas y terrenos para dar acceso a la viabilidad del boulevard Nueva Laguna. Asimismo, para la remodelación de la casa parroquial y su acondicionamiento después de la construcción del boulevard Laguna Sur, que recortó parte de la casa parroquial y se tuvo que intervenir para recibir la indemnización correspondiente con lo cual se reconstruyó la casa y se realizó una nueva inauguración y bendición con la presencia de don Fernando Romo y son José Guadalupe Galván.
Toca el turno al séptimo párroco: Víctor Santacruz Polendo, que surgió como vocación de esta misma colonia, tomó posesión como párroco el 16 de octubre del 2006. Hijo de estas calles que vio la luz primera en la misma colonia Metalúrgica, donde aprendió los primeros pasos del caminar cristiano y conoció a sus primeros párrocos.
Los años lo llevaron hasta el presbiterado y caminando en comunidades como Sagrado Corazón de Francisco I. Madero, El Seminario, Cristo Redentor del hombre, Párroco en Boquillas de las Perlas, Nuestra Señora de Guadalupe Reina de América, en Fco. I. Madero y finalmente a la cuna de su fe Nuestra Señora de Fátima.
El P. Javier Bernal, que ya había colaborado en esta parroquia como vicario, llega como octavo párroco de Nuestra Señora de Fatima, en la que permaneció del año del 2018 hasta su muerte como consecuencia del COVID 19, acaecida en diciembre del 2021.
En su lugar fue nombrado como noveno párroco el P. Jesús Rafael López Solís, además estrenándose como párroco ya que anteriormente había servido y aún lo hace como responsable de CODIPACS, para atender los asuntos de los medios de comunicación social de nuestra diócesis y ahora entusiasta párroco de esta no tan joven parroquia de Fátima, con muchos retos y necesidades, donde ha dejado su marca y su espíritu de trabajo y de servicio tanto en el orden material de edificación y construcción como en el aspecto espiritual y evangelizador, sin dejar de lado su atención por los medios de comunicación social.
El padre Javier Gómez es párroco de la Parroquia San Juan de los Lagos, Torreón. Colabora con datos históricos de la Diócesis de Torreón.



