Por: German de la Cruz Carrizales

Foto: archivo Diócesis de Torreón.
CODIPACS.- Les compartimos la siguiente entrevista de German de la Cruz, realizada al segundo obispo de Torreón, Mons. Luis Morales Reyes, sobre el inicio de Centro Saulo. El texto fue publicado en el diario El Siglo de Torreón, con motivo del XXV aniversario de esa construcción.
Germán: ¿Cómo surgió la idea de crear el Centro Saulo?
Mons.: En el año de 1987 cuando estaba celebrando mis bodas de plata tuve la oportunidad de conocer al Ing. Octavio Peñaloza y a su esposa Graciela Garza que trabajaban en FEF y en ese momento ya vivían en la Cd. de México. Coincidimos en una cena y tuvimos una charla donde vimos la necesidad de crear un espacio para encuentros donde se diera catequesis y se pudieran dar cursos y encuentros de todo tipo. Él espontáneamente y su esposa, me dijeron, “tenemos nosotros un terreno en el Rodríguez Triana y Las Fuentes que con mucho gusto cedemos con tal que no se venda nada y todo se dedique a un lugar, a un centro donde se dé de todo: catequesis, cursos, encuentros, convivencias eclesiales”.
Entonces fue un reto y a mí me sorprendió la generosidad de esta familia y él mismo dijo: “Por qué no se crea un patronato” y me dio nombres de personas, empresarios que viven en Torreón, él ya vivía en México, y con estos nombres encabezado como presidente por el Ing. Alejandro Gidi Abugarade y ahí comenzamos, con temor, pero viendo la gran necesidad. Yo tenía apenas dos años de haber llegado a Torreón y era coadjutor.
Se inició el trámite constituyéndose una Sociedad Civil S.C., porque la iglesia no podía en ese tiempo escriturar propiedades, pues no tenía entonces reconocimiento para eso, y se constituyera una A.C. Entonces se recibió la donación de treinta y tres mil metros cuadrados más o menos, en una esquina, y bueno, con mucho valor y con mucha fe, con buen ánimo, sin contar con recursos en ese momento, sólo el terreno, iniciamos con el diálogo sobre cuál sería la finalidad; qué necesidades tendría ese centro, cómo podríamos hacer algo que cubrieran los 33 mil metros cuadros, algo que fuera valioso para la diócesis, valioso para la comunidad, para la sociedad torreonense, lagunera y valioso para todas las actividades.
Entonces se hizo un concurso entre varios arquitectos, se lograron cuatro propuestas muy buenas y se escogió la del Arq. Enrique Arrollo (f) y de la empresa que hoy día se llama COPLASA y, pues nos decidimos a comenzar y a pedir recursos. Uno de los primeros que nos dio ayuda, justamente fue el mismo Ing. Peñaloza y su esposa, abrimos con un donativo generoso de ellos y comenzamos a buscar empresarios generosos. Siempre descubrí yo, en mis catorce años, una gran generosidad de los empresarios laguneros, de toda la laguna y, bueno, ahí comenzamos a trabajar en los inicios de 1989.
Se inauguró la primera etapa en 1991, es decir, lo que es actualmente el auditorio, las aulas y la administración. Después descasamos un par de años, y por el año 1993 iniciamos lo que es la parte de capacitación o de retiro, dirigidas no sólo a las enseñanzas religiosas y eclesiásticas sino también a las enseñanzas de capacitación de obreros y de empleados. Esa etapa la comenzamos en el 1993 y terminamos en 1995 – 1996, descansamos otro poco y comenzamos la capilla en 1997 y la terminamos en 1999, se hizo la dedicación y mención de la capilla cuando yo ya estaba como arzobispo de San Luis Potosí, era por el mes de mayo de 1999.
Y, bueno, siguió el patronato trabajando muy activo, quisimos que se involucraran desde un principio no sólo los señores sino también las señoras para que tuviera la riqueza de los varones y también las riquezas de las damas porque ellas tienen muchas sugerencias creativas y fuimos luchando poco a poco hasta alcanzar esa meta de cerrar la obra en el 1999, comenzamos en 1987 y concluimos en 1999.
Germán: Respecto a la Cruz que distingue al Centro Saulo, ¿cómo se creó?
Mons.: Como la explanada es como un atrio, imaginamos que fuera como los atrios de las antiguas iglesias, toda iglesia tenía un atrio y en el centro de cada iglesia de esta parte de México hay una cruz que se llama la Cruz Atrial. Cualquiera que conozca templos antiguos que tienen atrios se encontrará con una cruz en el centro del atrio. Entonces quisimos repetir ese esquema, recrear el esquema y la explanada como un gran atrio y en el centro la cruz y también para mandar el mensaje de Cristo como el centro de todo lo que ahí se realizaría, todas las actividades, aun todas aquellas no completamente religiosas, tendrían como centro la persona de Jesús, la persona de Cristo, que es el modelo del creyente y de todo hombre.
Por eso se pensó en la cruz y que tuviera una altura significativa para destacar la importancia de Jesús en la ciudad y, segundo, que tuviera un poquito de una riqueza arquitectónica y todo el Centro Saulo se quiso que tuviera una línea arquitectónica para embellecer más la ciudad de aquel rumbo y también la imagen de Cristo como un símbolo arquitectónico de la fe de los laguneros.
Esta la hizo un miembro del patronato, el Ing. Roberto Villarreal Maíz (Beto), en su fábrica construyó la Cruz Atrial.
PARTE 2
Germán: ¿La cruz monumental debería estar orientada hacia la capilla?
Mons.: Creo, que sí estaba pensado, pero ya de pronto en la construcción no nos pusimos de acuerdo. Que ya estuviera construida la capilla y orientada hacia ella, pero son cosas que pasan en un proceso de construcción, no se logró eso. Sí lo queríamos, pero de pronto las circunstancias hacen que se cambien y se vio bien. Se vio bien que se viera hacia el auditorio, pero la idea original era que se orientara al lugar original donde iba a estar la capilla y sólo que hubo una confusión ahí, las confusiones que se dan en toda construcción, pero siempre la intención fue orientar hacia la capilla.
Germán: Para el diseño y la Cruz ¿hubo un asesoramiento espiritual?
Mons.: Acompañaba yo espiritualmente al Arq. Enrique Arrollo, que ya falleció lamentablemente, un gran Arquitecto, quien hizo el diseño global y el diseño total, y la construcción estuvo a cargo de lo que actualmente se llama COPLAZA, el diseño integral fue del arquitecto Arrollo y la construcción, casi total, fue de la constructora COPLAZA, desde la primera piedra hasta terminar la capilla. Durante diez años, pues, trabajamos. En 1987 comenzó el proyecto, pero la obra constructiva comenzó en 1989 y terminó en 1999.
Germán: ¿De dónde surge el nombre de Saulo?
Mons.: Eso es por algo personal. Yo tengo mucha devoción a San Pablo, fue un aporte mío, quise honrar la gran figura evangelizadora de San Pablo, quisimos que ese Centro fuera para anunciar el Evangelio de Jesús y el gran evangelizador, el que anuncio fuertemente el Evangelio de Jesús fue San Pablo, gran apóstol, y entonces yo les propuse a los del patronato, a los donantes también, que fuera en honor de San Pablo. Como al constituir la A.C., no se podía poner el nombre de San Pablo en una A.C., entonces se buscó el nombre de Saulo, que es el nombre que tenía San Pablo antes de su conversión a Cristo. Y por eso también el logotipo va por ese lado, Centro Saulo en honor de San Pablo. Y luego también la propuesta de un servidor fue encargar una estatua a Roma, una estatua de bronce de San Pablo que está en el cetro del área de capacitación o casa de retiro, se pidió a Roma en donde encontré esa estatua de buena medida, de 2.40 mts., de altura más o menos. Propuse al patronato un donante que dio la compra de esa estatua, y se pagó el traslado. Es la que está ahí en una fuente que tiene tres niveles, también idea mía, porque cuando le cortaron la cabeza a San Pablo, dice la tradición que la cabeza dio tres brincos en el lugar donde lo decapitaron y en donde pegó la cabeza, cada vez salió una fuente y en Roma se llama “Las Tres fuentes” del italiano (Tre fonti…). Afuera de la ciudad de Roma, en la basílica de San Pablo, se recuerdan las tres fuentes que brotaron según la leyenda para los tres saltos de la cabeza de San Pablo al ser decapitado. Quisimos honrar también eso, interpretó bien el arquitecto Arrollo y son tres niveles de la fuente para recordar ese hecho que propone la leyenda, la tradición.
Germán: ¿Qué hay sobre las tres capillas de Centro Saulo?
Mons.: Se pensaba que cada unidad era un lugar de culto, pues como eran tres unidades, unidad académica y del auditorio; la unidad de retiros o de capacitación tendría otra capilla, y pretendimos que por eso en el segundo piso del área académica se ubicará viendo hacia las fuentes;
Luego, en la tercera unidad, en la capilla, siempre se pensó que hubiera un templo para los servicios de los fieles de las comunidades de las colonias que viven ahí alrededor, como está sirviendo de hecho.
Un templo no solamente para servicio de las necesidades del Centro Saulo, sino también abierto al culto público para ayudar a las personas de ese rumbo, que tuvieran un centro de culto.
PARTE 4
A manera de resumen: Casa Saulo, A.C., conocida por todos como Centro Saulo, es un centro de formación y catequesis localizado en Boulevard Rodríguez Triana, esquina con Diagonal Las Fuentes en Torreón, Coahuila. Centro Saulo tiene a disposición de la comunidad, un Oratorio, un auditorio para 854 personas, cuatro salones para 270 personas en la planta alta y seis salones para 210 personas en la planta baja, una capilla para 130 personas, cafetería y oficinas administrativas; una casa de formación y retiros con 51 habitaciones dobles, comedor, capilla para 150 personas, salones de conferencias y jardines; la Capilla de la Resurrección para 500 personas con dos áreas para 1,356 columbarios dentro de la misma capilla y estacionamientos para todas sus instalaciones.
Don Luis Morales Reyes, coadjutor en ese tiempo y respetuoso en todo momento de su obispo, don Fernando Romo Gutiérrez (f), agradeció profundamente este gesto de encabezar esta obra y ofreció consultarlo con monseñor Romo para solicitarle su aprobación. La donación del terreno fue aceptada a mediados de 1988 y surgió la necesidad de formar un Patronato para llevar a cabo tan anhelado proyecto. Se trabajó en la formación de dicho Patronato y finalmente se constituyó el primero de ellos presidido por Alejandro Gidi Abugarade y su esposa María Luisa Chávez de Gidi; a esa fecha como secretarios quedaron Jorge Pérez Rodríguez y Sylvia Garza de Pérez; tesoreros, Gerardo Martín Soberón y Bertha Bello de Martín; consejeros, Octavio Peñaloza Sandoval y Graciela Garza de Peñaloza (f), Salomón Juan Marcos Issa y Rocío Villarreal de Juan Marcos, Roberto Villareal Maíz y Patricia Vargas de Villareal, Rogelio Barrios Cazares y Guadalupe Hinojosa de Barrios, Arturo Madero Acuña y Carmen Sordo de Madero, Félix Sesma González y Magdalena Díaz Flores de Sesma, acompañados en todo momento por el señor obispo don Luis Morales Reyes, quien nombró al padre Héctor de la Vega asesor del patronato. Esto se registró e la escritura constitutiva de fecha 22 de febrero de 1989. Posteriormente se integran al patronato nuevos miembros: Jorge Hernández Salcido y Lucia García de Hernández, Jesús Campos Villegas y Alma Rosa Escobedo de Campos, Carlos Valdés Berlanga (f) y Adriana Bohigas de Valdés (f) y Arturo Madero Acuña como tesorero. .
Se inició la oportunidad de encuentro con la gente generosa de la Laguna. El proyecto era muy grande y requería de una respuesta igual. Don Luis y el Patronato empiezan a tocar puertas y pronto se va reuniendo el dinero necesario; Octavio y Graciela Peñaloza (f), la señora Graciela Sandoval de Peñaloza (f), Francisco Martín Borque (f) y su señora esposa Ana Mary Bringas de Martín (f) son los primeros en responder con entusiasmo, igualmente lo hacen Alejandro Gurza Obregón y su esposa Leticia Finck de Gurza, quienes apoyaron constantemente dicha obra. Igualmente lo hizo Armando Martín Borque (f), el padre Enrique González Torres, Alejandro López Díaz Rivera, el Grupo Continental Coca Cola, Marcelo Garza Laguera, Grupo Industrial Lala, Grupo Vitro, Ramiro Cantú Charles, Eduardo Murra Marcos, Carlos Jalife García, Eduardo Tricio, Javier Ramos Salas, Grupo Bimbo, Pedro Luis Martín Bringas, Antonio González Dueñez, don Hugo Braña, don Enrique Sosa, don Juan Abusaid Ríos (f), don Jaime Cantú Charles (f), don Guillermo Héctor Cantú Charles, Ernesto Boehringher Lugo, Arturo Gilio Rodríguez, Juan González Reyes, Manuel Díaz Rivera Rodríguez, Carlos Román Cepeda, Francisco Dávila Rodríguez, Alejandro Mexen Jaidar, familia Papópulos Villalobos, José Ángel Pérez Hernández, Alejandro Pérez de la Vega, Pbro. Rafael Pérez Rojas, Eduardo Villalobos Chávez, familia Villalobos Márquez, Ricardo Leal Martínez y doña Carmela Martínez de Leal, Antonio Juan Marcos Issa, Marcelo Gómez Ganem, Roberto Martínez (Grupo Roma),
Met-Mex Peñoles, Javier Amarante, Roberto Arias, Guillermo Torrescano, Nacional Monte de Piedad, donantes nacionales e internacionales, FAPRODE todos los miembros del Patronato de Saulo y muchos más.