La Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Torreón

Por: Pbro. Javier Gómez O.

Foto: Pbro. Jesús de la Torre.

CODIPACS.-La Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, fue la primera iglesia de Torreón. Antes del año 1888, en el lugar donde actualmente se encuentra la parroquia, existía una pequeña capillita, donde se congregaban los habitantes para cubrir sus necesidades espirituales.

Eran acompañados por un sacerdote que venía de Matamoros, Coahuila, pues hay que recordar que Matamoros y Viesca fueron los primeros sectores de evangelización en La Laguna. El nombre del cura era Rojas Murga, quien además aparece como el sacerdote que firma los primeros libros (1893) de registro de bautismo y matrimonios de Torreón. Él realizó 485 bautismos y 20 matrimonios, antes de que la parroquia fuera erigida como tal.

Después de ser un racho y hacienda, Torreón recibió el rango de villa en 1893, ese mismo año, la recién creada Diócesis de Saltillo recibió a su primer obispo, Mons. Santiago Garza Zambrano, quien inmediatamente empezó visitas pastorales en su territorio diocesano.

Garza Zambrano llegó a Torreón a mediados del año 1894, se reunió con los habitantes quienes le expresaron las necesidades espirituales por las que estaban pasando, entre ellas la falta de un lugar digno para mantener comunión con Dios.

Al regresar a Saltillo, el señor obispo expresó su idea de edificar una parroquia, justo donde estaba la capillita, pues el terreno ya había sido adquirido por la propia Diócesis de Saltillo, gracias a don Andrés Eppen y a los bienhechores de aquel tiempo.

Es así como comienza la edificación de la nueva parroquia, mientras que la comunidad dio la bienvenida a quien seria su primer párroco, el padre Pudenciano Villalobos.

El dato referente a la creación de la primera parroquia del Torreón quedo plasmado con las siguientes palabras:

En la Villa del Torreón a los 27 días de diciembre de 1894 el Ilmo. Sr. Santiago Garza Zambrano, Obispo de Saltillo, habiendo visto con sus propios ojos la antigua iglesia, como también la que está en construcción y todo lo necesario para el Divino culto en una parroquia, atendiendo el testimonio oral del mismo Sr. Cura y de los principales vecinos de la Villa; vistos también los ingresos parroquiales y gastos del culto; visto que es una población y que todo el municipio tiene más de seis mil almas; considerando que da la congrua suficiente para la decente vida del cura; considerando que el Colegio Tridentino en el capítulo IV de la sección XXI, manda erigir parroquias; considerando que es un beneficio espiritual para todas las almas estando sujetas a un pastor que les de alimentos espirituales y les predique la palabra de Dios; considerando que es para el engrandecimiento y culto Divino, Su Ilustrísima erigía y erigió esta iglesia en parroquia llevando el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe en Torreón. O sea, Parroquia de Guadalupe en Torreón. Teniendo por límite todos los que tiene el municipio de Torreón y quedando independiente de la parroquia de Matamoros y de todas las colindantes.

Debiendo llevar el cura el cuadrante de obvenciones para el pago de la asignación diocesana y de la pensión conciliar, cuya cuenta deberá liquidar cada mes, para que la sagrada mitra tenga noticias de la congrua que disfruta el Sr. Cura, llevará un libro de diezmos, del que dará cuenta cada mes, libro de fábrica al que ingresen todas las limosnas de los fieles, colectas y llevará los libros de asientos de Bautismos, Matrimonios y Entierros, y este libro será de Gobierno para que en este ponga todas las circulares y disposiciones diocesanas.

Así S.S Ilma., el primer Obispo de Saltillo lo decretó y lo firmó. Santiago Garza Zambrano Obispo de Saltillo. Rubrica.

Para la atención de la parroquia de Torreón, fue necesario nombrar un sacerdote joven que continuase con los trabajos del nuevo templo que se estaba construyendo y que el Torreón necesitaba y exigía.

Ese nombramiento recayó en la persona del Presbítero don Pudenciano Villalobos, joven sacerdote de 26 años, originario de Aguascalientes. Llegó a este lugar en el mes de noviembre de 1894, antes de que la iglesia fuese elevada al rango de parroquia (diciembre de 1894); la fecha de su llegada la podemos constatar con su firma en los libros de registros de bautismos, fecha en que dejó de hacerlo el padre Rojas Murga.

Los primeros días del padre Villalobos en Torreón, fueron de observación, para posteriormente iniciar con el duro trabajo de su apostolado, hizo ver a los fieles la necesidad de ampliar la primitiva capillita del Torreón en una iglesia más grande, cómoda y más acorde al número de fieles de la recién creada Villa del Torreón.

Los donativos de los pudientes y no pudientes no se hicieron esperar y muy pronto se intensificaron los trabajos de construcción de lo que sería la primera iglesia parroquial del lugar.

Por espacio de un año y medio se estuvo trabajando con aquella noble labor, cuya culminación fue el 12 de octubre de 1895, día en que se celebró la primera misa con toda solemnidad.

En la misma hora en que se celebraba este oficio en Torreón, en la capital de nuestro país en la insigne basílica era coronada solemnísimamente  Nuestra Madre Santísima de Guadalupe, como Reina de los mexicanos.

En septiembre de 1901, quedó al frente de la parroquia el padre don Hilario Arpón, sacerdote diocesano, a quien le tocó vivir y sentir el incesante crecimiento de la Villa del Torreón y de pronto aquella iglesia que no tenía más de seis años de construida, ya resultaba insuficiente para dar cabida a los feligreses del lugar.

El padre Arpón reunió a un grupo de católicos del Torreón los cuales formaron una junta parroquial para que lo ayudasen a prender el fuego del entusiasmo en los lugareños para levantar un edificio lo suficientemente espacioso pera ofrecer los exactos servicios religiosos a una población que iba en aumento.

La obra se inició lo más pronto posible, y ella se fue llevando en etapas y en tiempos de diferentes párrocos. No se tienen fechas exactas de sus terminaciones parciales, pero al respecto podemos afirmar lo siguiente: en este tiempo, a partir de 1901, se sentaron las bases de la iglesia que hoy conocemos respecto a su amplitud y a su aspecto exterior.

La iglesia en aquella construcción resultó ser un edificio de hermosura renacentista espaciosa, bien ventilada y bastante iluminada.

Los padres Claretianos

La Congregación de los Misioneros Claretianos llegó en 1923, para hacerse cargo de la parroquia, según se asentó en un convenio celebrado entre el muy ilustrísimo Sr. obispo de Saltillo don Jesús María Echavarria, y el reverendo Padre Nicolás García, superior de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María.

En 1926 la congregación fue expulsada de Torreón con motivo de la Guerra Cristera que vivía el país. Sin embargo, para 1933 regresaron al Torreón aun recibiendo amenazas, persecuciones y hostigamiento por parte de algunas autoridades civiles.

De 1933 a 1939 los padres Claretianos continuaron haciendo mejoras en la infraestructura de la parroquia.

Los años cuarentas

En el año de 1944, la Parroquia de Guadalupe estaba cumpliendo sus bodas de oro, las cuales fueron celebradas con gran entusiasmo por parte de la feligresía torreonense, en conjunto con sus guías, los sacerdotes Claretianos, encargados del templo. Este año del 44 marcó el inicio de les peregrinaciones obreras de diciembre, la primera de ellas se llevó a cabo el 8 de diciembre con cerca de 2000 participantes.

Párrocos

Los primeros párrocos fueron diocesanos: P. Pudenciano Villalobos (1894- 1901); P. Hilarión Arpón (1901-1903); P. Juan Alonso Rodríguez (1903-1906) Y continúo el P. Juan G. Carrazco que estuvo hasta el tiempo de la revolución en que la inestabilidad por las relaciones Iglesia-Estado eran delicadas y difíciles y las parroquias frecuentemente se encontraban solas o atendidas por un solo sacerdote para varias.

El Padre Carrazco que estuvo por segunda vez dejó la parroquia en 1913 no sin antes iniciar la construcción del altar mayor que se realiza en plena revolución y costo 15 mil pesos del tiempo de Villa. En el año de 1923 se firma un convenio con el superior de los misioneros hijos del Inmaculado Corazón de María, Padre Nicolás García, a través del Padre Mariano Comesías, para que se hicieran cargo de esta comunidad parroquial.

Es el Padre Mariano Álvarez el que toma las riendas como párroco en 1931, iniciando así, de mejor manera la obra de los claretianos e impulsando fuertemente la tradición Guadalupana en Torreón.

El Padre Fernando Santisteban, llegó en 1935 y se dedicó a restaurar y acondicionar la parroquia que durante muchos años estuvo en franco abandono por los problemas de la persecución y mucho rezago y deterioro.

Consiguió utensilios para el culto Divino, una campana dedicada al corazón de María, las bancas, el púlpito e imágenes de algunos santos.

El Padre Carlos Ripa que estuvo por primera vez en 1942, promovió en 1944 las peregrinaciones guadalupanas que se han arraigado desde entonces en la comarca Lagunera.

El Padre Ceciliano Sanz que inicia su administración parroquial en 1947 y en 1952 el Padre Manuel Ben quién realizó la magna obra de construir las dos torres de la Parroquia.

En 1957 llega por segunda ocasión como párroco el Padre Carlos Ripa y a él toca recibir como tal la erección e inicio de la Diócesis de Torreón y a su primer obispo don Fernando Romo, quien celebró su primera misa ya como obispo, en dicha parroquia (la misa de consagración de don Fernando fue en el Perpetuo Socorro).  

Asimismo, monseñor hizo un contrato de que ellos atenderían dicha parroquia por tiempo indefinido. En este tenor sigue hasta el día de hoy.

Con el tiempo esta parroquia se ha convertido en un referente para Torreón, pues ha visto crecer nuestra ciudad.

También es un referente para presbíteros, congregaciones, movimientos y laicos que se dan cita para honrar, pedir e implorar la protección de la santísima Virgen de Guadalupe en este lugar. Han pasado por esta parroquia infinidad de sacerdotes de la comunidad claretiana de los cuales no tango datos concretos de su estancia. Ya llegarán.

Foto: Archivo Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe Torreón.

Foto: Archivo Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe Torreón.

Fuente: Libro “Primer Centenario de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe”, autor: Gildardo Contreras Palacios.

Pbro. Javier Gómez Orozco, párroco de la Parroquia San Juan de los Lagos, Torreón. Colabora con datos históricos de la Diócesis de Torreón.

Página web de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe Torreón: trcGUADALUPE.org.

Archivos-Diócesis de Torreón.

Lic. en Ciencias de la Comunicación, Carolina Vázquez, colaboradora del Departamento de Comunicación Social, Diócesis de Torreón.

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