La Parroquia de San Pedro Apóstol, en San Pedro de las Colonias Coahuila

Por: Pbro. Javier Gómez O.

Foto: Archivo Diócesis de Torreón.

CODIPACS.- La misión más antigua en la comarca lagunera de Coahuila se fundó en territorio de lo que hoy es el municipio de San Pedro de las colonias. Después de las primeras expediciones en el noreste mexicano en las cuales acompañaban a los conquistadores, los misioneros, llegó por primera vez a estos parajes, desde Zacatecas el P. Jerónimo Ramírez acompañado del P. Agustín de Espinoza.

Llegaron a Cuencamé y de ahí recorriendo 95 leguas, unos 190 kilómetros, llegando a la desembocadura del río Nazas.  La gente de las rancherías los recibió pacíficamente. Tenían sus moradas a orillas del río Nazas, en los alrededores de la laguna y en las serranías cerca de la laguna.

En 1596 el P. Jerónimo Ramírez emigró a Tepehuanes y el P. Agustín puso asiento en Parras a donde llevó gente de la Laguna y de la sierra, según consta en documentos de Parras comunicados por el P. Agustín Churruca, pionero de la investigación histórica Parrense.

El P. Espinoza murió prematuramente de fiebre maligna producida por un resfriado que pescó por ir a la sierra a bajar madera para las construcciones del poblado en el año de 1602.

Posteriormente fue enviado a Parras el P. Diego Larios el cual encontró en la Laguna mucha gente dispersa en las rancherías de los márgenes de la misma la cual tenía un diámetro de 190 kilómetros.

En la boca del Nazas fundó San Pedro de la Laguna, llamado así por ser el día de su fundación; 29 de junio. El Padre Ribas en el Capítulo XXII de su historia menciona el estado de la población y la fecha: “En Parras y Laguna grande de San Pedro en el año de mil quinientos noventa y cuatro (1594), en que dieron principio nuestros padres a esta cristiandad en sus primeras entradas (aunque no teniéndola a su cargo de asiento) habrá en estos pueblos y sus contornos de diez y seis a veinte mil almas y este número está hoy muy minorado”.

El Padre Larios estuvo en Parras por el año de 1608 y pasó a San Pedro de La Laguna erigiendo propiamente la misión y posteriormente la de San José de las Habas. Esto significa que la primera misión fue hecha por el apostólico Agustín de Espinoza y el primer asiento propiamente de la misión correspondió al Padre Larios.

Al entregarse las misiones a la diócesis de Durango en el año de 1640, aunque no se sabe específicamente como se dio el cambio, pero desde el año de 1641, firmaba los libros de Bautismos el Br. Mateo de Barraza, sacerdote diocesano en Parras y en San Pedro de la Laguna el Br. Marcos de Orona que tomó posesión el 10 de junio de 1641.

Al hacerse la entrega de las misiones, se entregó el inventario tanto de bienes como de libros entre los que se incluían los libros con fechas desde 1603 hasta 1649. Los de Parras firmados por misioneros como Mateo de Barraza, Luis de Ahumada, Juan de Betancur, Tomás Domínguez, Sebastián de Hita entre otros. Los de San Pedro por su parte firmados por Diego de Larios y Gaspar de Contreras.

De acuerdo al P. Churruca, según datos del archivo de Parras en 1656, se encontraba en San Pedro el Br. Joshep Márquez. En otro documento del P. Joshep de Zamora dice textualmente: “El 7 de mayo de 1683, entré en la posesión de doctrinero propietario de San Pedro de la Laguna y San Joseph de las Habas y desde este día corre el asiento de los entierros de los feligreses a mi cargo”.

Como haya sido el final de este episodio conflictivo entre el clero secular y regular, quienes salieron perdiendo fueron los indígenas laguneros y si a ello se une el levantamiento de los Tobosos en 1645, esto agravó la situación tanto para ellos como para el proceso de evangelización que apenas se estaba consolidando.

Aunque en los pueblos de cabecera donde residían los misioneros y para la atención de los demás pueblos de visita, habían puesto dos Curas; uno en Parras y otro en San Pedro de la Laguna, esto no fue suficiente para suplir las atenciones de sus predecesores.

Según el historiador Pérez de Ribas el episodio final de la entrega de las misiones se termina por el año de 1652 y poco más de una década después empieza su decadencia y desaparición como misión.

Foto: Archivo Diócesis de Torreón.

La Parroquia de San Pedro Apóstol, se puede decir que sufrió una refundación o dicho en términos eclesiásticos “erección canónica”. Por documentos del archivo Franciscano, titulado: “Razones y apuntes de la entrega de las misiones de Parras y San Pedro de la Laguna”, redactada posteriormente a la entrega hacia 1674, sabemos que el Padre Pedro Pantoja, rector y visitador de las misiones en Durango, fue el responsable de preparar la documentación respectiva y particularmente de la misión de San Pedro de la Laguna en tiempo del provincial Padre Francisco Carbonelli (1655-1668), el Padre Gaspar de Contreras entregó a la diócesis por orden del provincial lo siguiente:

2 ornamentos; 2 casullas frontales; 1 alba y amito; 1 Capa; 1 Cáliz; 1 Misal. Según el documento de razones y apuntes, el P. Juan del Rincón dijo que los jesuitas solo sacaron los libros y las cosas de su propiedad; pero los ancianos del pueblo decían que se habían llevado a Parras las campanas de San Pedro, las puertas de la Iglesia y los mascarones del adorno arquitectónico del templo.

 Poco tiempo después con las revoluciones y pleitos de clérigos el Padre Provincial Francisco Jiménez (1674-75) y sus consultores ordenan al Padre Bernabé F. Gutiérrez y al Padre Bernabé Soto que con todo secreto pase todas las alhajas a Durango; y las viñas, casas y demás las venda o arrende o ponga mayordomo asalariado.

En el año de 1892, un 24 de mayo, a un año de haberse erigido la diócesis de Saltillo, su primer obispo el Sr. Santiago de la Garza Zambrano, erigió la Parroquia de San Pedro Apóstol, en San Pedro de las Colonias Coahuila.  

Aunque en la diócesis no se cuente con copia de la erección canónica de la Parroquia, sin embargo a través de los testimonios de personas que vivieron en ese tiempo y se alimentaron de la tradición oral, expresan que las primeras visitas a las “Colonias” eran por parte del Sr. Cura Refugio Uranga, párroco en Matamoros y posteriormente su hermano el Sr. Cura Mariano Uranga y que celebraban en una humilde capilla cuyo terreno fue donado por el Sr. Zacarías Díaz y ubicada en lo que hoy se conoce como sacristía mayor de la parroquia.

Por el testimonio escrito del Padre Mariano Comesías C.M.F. en 1925, de personas bien informadas y serias como don Clemente, don Sabino, y don Justo Gutiérrez a cuyas expensas se construyó la capillita antes mencionada.

También mencionan que antes de las visitas de los padres Uranga, venían de Parras, el Sr. Cura Feliciano Cordero o el Teniente Vicario Silva. Los padres que pusieron los cimientos de la Nueva Iglesia fueron los Hermanos Uranga, por espacio de dos años, 1892-1893.

En el año de 1894 se nombró párroco de planta al Sr. Cura Alberto Gutiérrez, el cual se dedicó a la construcción del templo y la nave central de la parroquia. Otros párrocos hicieron remodelaciones, ampliaciones, nuevas obras como la casa parroquial, salones etc.

En los primeros años del Siglo XX, la tormentosa experiencia de la Iglesia en la revolución mexicana y la constitución de 1917. La Iglesia reaccionó contra estas medidas por medio del Arzobispo de México el Sr. Mora del Río, iniciándose un conflicto que no habría de terminar sino hasta el fin de la llamada guerra Cristera, dejando saldo de sangre a su paso.

En la Parroquia de San Pedro queda testimonio de dos sacerdotes víctimas de la persecución religiosa del Estado contra la Iglesia católica; El Pbro. Francisco Garza y el Pbro. Juan Carrasco. Sus lápidas que se encuentran en el templo parroquial tienen un epitafio que dice; “Víctima de los enemigos de la fe; Viva Cristo Rey”.

En el año de 1938 se demolió el templo parroquial por presentar riesgos considerables en su estructura, después de haber hecho la debida solicitud a la subdirección de bienes nacionales, recibiendo la autorización el 13 de agosto de 1938.

Esto estuvo a cargo del Padre Rodrigo Marrero que había sido nombrado párroco en 1935. La Placa conmemorativa de la obra parroquial dice: “Con la bendición de Dios, la palpable intercesión de San Pedro Apóstol y la dedicada y heroica cooperación del pueblo, se empezó a construir esta Iglesia el 29 de septiembre de 1938 terminándose el 17 de abril de 1941”.

Al erigirse la diócesis de Torreón en 1958, se encontraba como Párroco en San Pedro el Sr. Cura José Manuel García.

Gracias a los trabajos de los sacerdotes anteriores, el inicio de la diócesis pudo contar con parroquias con fuerte arraigo en la fe, sembradas de mucha y buena semilla como en San Pedro Apóstol.

Los signos de la madurez cristiana de una comunidad con muchos años de caminar acompañados por pastores fieles y dedicados y con grandes penas y sacrificios lograron dejar a la nueva generación una obra material casi terminada y una comunidad cristiana inquieta, trabajadora, exigente y preparada.

A casi siete décadas de la erección de la diócesis se han puesto las bases para el desarrollo de una nueva Iglesia. Las ovejas han caminado bastante con muchos y diversos pastores, pero no se han cansado, por el contrario, siguen siendo referente en la diócesis como parroquia pujante, significativa y más importante de las parroquias rurales de esta Diócesis de Torreón.

La lista de los sacerdotes que han prestado sus servicios en esta parroquia desde su erección canónica son los siguientes:

1.- Sr. Cura Refugio Uranga.

2.- Sr. Cura Mariano Uranga.

3.- Sr. Cura Alberto Gutiérrez.

4.- Sr. Cura Martiniano Ruíz.

5.- Sr. Cura Filomeno Pérez C.F.M.

6.- Sr. Cura Lucio Yaldevere C.F.M.

7.- Sr. Cura Ricardo Saz C.F.M.

8.- Sr. Cura Jesús María Peña

9.- Sr. Cura Juan C. Carrasco.

10.- Sr. Cura Francisco de P. Garza.

11.- Sr. Cura Benjamín Morales.

12.- Sr. Cura Rodrigo Marrero Díaz.

13.- Sr. Cura José Manuel García Guajardo.

14.- Sr. Cura José Batarse Charur.

15.- Sr. Cura José de Jesús Fermín Esteban.

16.- Sr. Cura Patricio Aguirre Fuentes.

17.- Sr. Cura Antonio Ramírez García.

18.- Sr. Cura Javier Bernal Hernández

19.- Sr. Cura Armando López Serna

20.- Sr. Cura Isidro Chavez Frausto

Pbro. Javier Gómez Orozco, es párroco de la Parroquia San Juan de los Lagos, Torreón. Colabora con datos históricos de la Diócesis de Torreón.

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