La opinión pública no empata con los mentirosos

Por: Pbro. Jesús de la Torre

CODIPACS.- La Iglesia Católica tiene una enseñanza muy antigua y acreditada sobre lo que es la “opinión pública” que debe ser una materia central en sus escuelas de periodismo y en general en las que no le pertenece.

El Papa Pío XII comparó la “opinión pública” a una mesa redonda de la sociedad en la que los participantes expresan sus puntos de vista, sus sentimientos, sus afectos, sobre asuntos que a todos interesan que contribuyen a la consolidación del bien común.

Pablo VI dice que la “opinión pública es como el golpe del eslabón sobre el pedernal que genera la chispa, símbolo de la verdad que se logra con todos los participantes. La verdad es un bien común en cuyo esfuerzo por descubrirla en nada colaboran los mentirosos, cuya labor es de daño al bien común.

 El Papa Pablo VI escribió un notable documento llamado “Comunión y Progreso” en el que dice: “Es necesario que toda comunicación se ajuste a la ley primordial de la sinceridad, de la honradez y de la verdad. No bastan pues, las buenas intenciones y la recta voluntad, para que la comunicación resulte, sin más, honesta.

Es además necesario que la comunicación difunda los hechos a partir de la verdad, esto es, que de una imagen verdadera de las cosas y que ella misma tenga su propia verdad intrínseca. La estima y el valor moral de una comunicación no nace sólo de su contenido ni de su enseñanza teórica, sino también del motivo que la determina, del modo y la técnica de expresión y persuasión, de las circunstancias y de la diversidad misma de los hombres a los que se dirige” (C y P. num 17).

Estamos viviendo días en nuestra Nación, dónde unos pocos quieren imponer el derecho a mentir. “No mentirás”, es mandamiento bíblico que rebasa las fronteras de las religiones. Mandamiento de la más elemental honestidad.

Lo más grave es que los políticos de alto nivel internacional mienten a conciencia, dañando la paz mundial sus fatales mentiras dañan a las personas más humildes, que a veces hasta lloran por defender mentiras que vieron en televisión o escucharon por la radio o vieron en la pequeña pantalla del teléfono celular.

Hay que esforzarse por descubrir la verdad, que no es tan fácil en México, ya que muchos medios de comunicación social dejaron de recibir aportes económicos de parte del gobierno o de las empresas. Además, se hizo una propaganda tan dañosa contra la lectura de periódicos, revistas y libros a tal grado que ya se nos hace un retrasado mental al que vemos que compra un libro, y más loco si lee una poesía. ¿Dónde andamos?

El padre Jesús De la Torre, es historiador de la Diócesis de Torreón. Ha colaborado con columnas periodísticas en medios de comunicación locales.

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