Por: Pbro. Javier Gómez O.

Foto: Archivo Diócesis de Torreón.
CODIPACS.- Los antecedentes de la Parroquia Cristo Redentor del Hombre, están vinculados estrechamente a las Parroquias del Sagrado Corazón de Jesús en primer lugar, y segundo a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en el Ejido la Unión.
Fue en los años setentas que el impulso demográfico orilló a que el oriente de la ciudad empezara a extenderse y buscar nuevos horizontes para las colonias populares. En el año de 1973, la orilla de la ciudad quedaba en lo que hoy conocemos como Boulevard Diagonal Reforma y prolongación Lerdo de Tejada.
Por semana santa de este mismo año, se establecieron ahí cientos de familias como invasores de dichos terrenos alrededor de las mencionadas vialidades. Habían sido aporreados por los policías por invasores. Época en la que se hablaba del tema de la vivienda que era difícil adquirir para los pobres trabajadores.
Entre mezcla de lideres “tranza” y honestos, se vinieron tiempos difíciles de búsqueda de caminos justos y viables para los pobres. Aparecen movimientos estudiantiles con deseos de proyección social que pronto hicieron un frente de resistencia al oficialismo al cual dieron en llamar “Charro”. Los estudiantes se extendieron y por varios años estuvieron ofreciendo servicio de concientización y organización a los colonos.
Este fenómeno social involucró a todos los sectores de la población; los empresarios manifestaron su desacuerdo en los medios de comunicación social, atacando al movimiento, la ciudad manifestó su división, la gente del pueblo se conmocionó ante las opiniones de los poderosos y las necesidades de los que pedían una vivienda digna.
En estas condiciones sociales, llegaron sacerdotes de la diócesis, en particular el Padre Jesús de la Torre, portador del mensaje de justicia y verdad, inspirados por los recientes documentos de la Iglesia: Concilio Vaticano II y Medellín.
Las calles se hicieron recinto para la celebración de la fe y de la Eucaristía. Así empezó lo que en un futuro no muy lejano se constituiría en la Parroquia de Cristo Redentor del Hombre con sede en la Colonia las Carolinas.
Con fecha de 2 de mayo de 1977, el obispo de Torreón; don Fernando Romo, firma el decreto de erección de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en el ejido la Unión, desmembrando el territorio de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, que comprendía once comunidades ejidales y las colonias, Magdalenas, Tierra y Libertad y Moctezuma. Los sacerdotes de esta parroquia hablaron con el obispo para mostrarle la conveniencia de que las colonias de Abastos, Carolinas, Bocanegra y Pancho Villa, formasen parte de la nueva administración. El Sr. Obispo acepta “por lo pronto” que Carolinas y Francisco Villa se integren al nuevo territorio eclesiástico. Pide se notifique al párroco del Sagrado Corazón, Pbro. José de Jesús Fermín Esteban. El Sr. Obispo promete añadir una nota al decreto de la nueva Parroquia.
El 22 de Julio de 1978, don Fernando Romo bendijo la primera piedra de lo que sería la futura parroquia del oriente de la ciudad, entre una típica tolvanera lagunera. En esta ocasión dijo el Sr. Obispo a los colonos: “primero construyan el templo espiritual, que se realiza con la unión de todos, para que el templo material que ustedes han decidido construir, sea el esfuerzo de todos de ser verdaderos hermanos”.
Los sacerdotes que presidían las parroquias del Sagrado Corazón de Jesús y del Ejido la Unión, (Pbros. Abelardo Rodríguez, Luis Servando Orozco, Arturo Carpinteyro y Jesús de la Torre) tuvieron una reunión el 23 de mayo de 1980, con el objetivo de discutir sobre los límites parroquiales de la parroquia del Ejido la Unión y los de la propuesta parroquia del oriente de la ciudad. Se envió acta de la reunión al obispo, al Consejo Presbiteral y a la comisión de Pastoral, por pedir ellos mismos argumentaciones escritas sobre el asunto.
En cuanto a la erección de la parroquia del oriente de la ciudad se proyecta desmembrando de la Parroquia de la Unión, las colonias que la conformaban de la periferia oriente de la ciudad. Se presentaron los límites geográficos y las condiciones sociales y de servicios que presentaban para la conformación de la nueva parroquia.
“Las colonias, Magdalenas, Abastos, Bocanegra, Moctezuma, Francisco Villa, Tierra y Libertad y Carolinas, están circundadas en sus periferias por diversas rutas urbanas, que también se adentran en el interior de varias colonias, haciendo de este complejo habitacional del oriente un lugar privilegiado de comunicación hacia el centro de la ciudad, y hacia el interior de las mismas citadas comunidades suburbanas. Las colonias señaladas, forman un territorio lógico para la creación de la parroquia del oriente de Torreón”.
El obispo manifiesta su confianza en el laicado y en la pastoral que se lleva en las colonias de la periferia del oriente y decide crear el 17 de ABRIL DE 1982, la Parroquia de Cristo redentor del hombre con sede en la Col. Carolinas y nombrando a su primer Párroco el Pbro. Jesús de la Torre, el cual se encontraba de Párroco en la Parroquia de la Unión de la cual se desmembraba la nueva parroquia. Es de notar que se erige el 17 de abril como preludio de los 25 años Episcopales de don Fernando y obsequiando él mismo un Cristo de muy buena calidad artística que presidió por muchos años la comunidad parroquial y se facilitaba parta eventos diocesanos.
El acta de erección de la nueva parroquia dice, al igual que los formatos de las demás parroquias, pero en su parte medular expresa: “Continuando con el proceso que hemos iniciado en la diócesis, de erigir nuevas parroquias y tomando en cuenta lo que el documento de erección de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe del Ejido la Unión ya se anotaba: …mientras se define la erección de una nueva parroquia en esas colonias que cada día se van poblando con mayor densidad” (doc.dioc. 6/77 del 2 de Mayo), me ha parecido conveniente erigir la “PARROQUIA DE CRISTO REDENTOR DEL HOMBRE”, con sede en la colonia las Carolinas de esta ciudad episcopal. La nueva parroquia se desmembra de la parroquia de nuestra Señora de Guadalupe en la Unión, Coah. Y comprenderá los siguientes límites:
Partiendo de la calzada Toltecas por el Blvd. Diagonal Reforma hacia el sureste, se dobla hacia el noreste por la calzada Moctezuma hasta la calzada Cuitláhuac, por esta hacia el sureste hasta encontrar la calzada interoceánica en donde se da vuelta hacia el noreste hasta la calle Francisco Sarabia; en esta calle se dobla hacia el noreste hasta encontrarse con los límites del aeropuerto internacional Francisco Sarabia; siguiendo los límites del aeropuerto hacia el poniente y luego hacia el sur hasta encontrar el Blvd. Independencia, por este, nuevamente hacia el poniente hasta la esquina con la Avenida Río Nazas, dobla luego hacia el sur para atravesar la calzada Ávila Camacho y prosiguiendo por la calzada Toltecas llega al punto de partida.
Estos son los límites de la nueva Parroquia de Cristo Redentor del Hombre y estas letras son el DOCUMENTO DE SU ERECCIÓN QUE DEBERÁ ARCHIVARSE EN LOS LIBROS DE GOBIERNO DE LAS PARROQUIAS DE LA DIÓCESIS.
Quiero dirigir una palabra de reconocimiento y de agradecimiento a los círculos bíblicos, grupos de catequistas y grupos juveniles, por su colaboración decidida en los trabajos que se han efectuado durante estos últimos años, en las distintas obras materiales unas y otras de organización, que han hecho posible la realización de esta nueva parroquia.
Estas letras tendrán vigor a partir de la fecha de su expedición del presente documento diocesano.
Dado en Torreón el día 13 de abril de 1982. Fernando Romo Gutiérrez: Obispo de Torreón: Rúbrica
El impulso que desde 1979 se había venido dando a las comunidades eclesiales de base (CEBS), el plan diocesano de pastoral se abrió campos de participación del laico y así encontrarían un desarrollo mayor a finales de los ochentas. La Parroquia fue varias veces escenario de encuentros interparroquiales y regionales. Con ocasión de los 25 años de sacerdocio del P. De la Torre, se realizó en esta parroquia el VI encuentro diocesano de comunidades eclesiales de base, el 20 de enero de 1991, con el tema de la ministerialidad de las Iglesia. Queda como aporte sustancial para la diócesis el documento de este encuentro con sus cuatro capítulos sobre la Iglesia ministerial.
En el año de 1992 llegaron a la parroquia las hermanas Benedictinas, colaborando en la parroquia en la formación litúrgica y en la promoción de la mujer, así como con la difusión de la doctrina social de la Iglesia, a la fecha siguen presentes.
El 13 de octubre de 1996, el Sr. Obispo don Luis Morales Reyes, nombra al que fue primer párroco de Cristo Redentor del hombre, como párroco de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima en la Colonia Braulio Fernández Aguirre y en su lugar se nombra al segundo párroco, Fco. Javier Gómez O., que prestaba sus servicios como párroco de la Parroquia de Santiago Apóstol de Viesca, Coah.
En cuanto al aspecto pastoral, la parroquia que ha sido protagonista en el desarrollo del plan diocesano de pastoral, se ha mantenido firme en su desarrollo y atención al mismo, con sus programas, prioridades, en una primera etapa, comisiones en otra. Participaciones en asambleas diocesanas, decanales y parroquiales.
La familia, como prioridad pastoral, empieza a entender la necesidad de la formación integral y la cultura cristiana para mejor atención de sus hijos. Los jóvenes siempre inquietos con su alegría y compromiso y a veces con sus bajas, siguen presentes en el desarrollo de la comunidad.
Los movimientos han sido un ingrediente adicional para inyectar ánimo y fortaleza a los demás en su caminar y en su compromiso apostólico. Las catequesis de adultos se han enriquecido con miembros cada vez más comprometidos, para atender a los confirmandos, pláticas de quinceañeras, pre bautismales, etc.
El consejo pastoral parroquial se conformó, por un miembro de cada comunidad o comisión.
Un acontecimiento que es digno de mencionar en el proceso histórico de la parroquia, es el hecho de las celebraciones anuales de la Paz. Su origen se remonta al mismo principio de la parroquia. Las colonias de este sector habían heredado de su formación de lucha y esfuerzo por conseguir su vivienda digna, la misma violencia extendida hacia sus hijos que se presentaba en un número elevado de muertes entre las pandillas de diferentes colonias. Esto afectaba fuertemente a las madres de los hijos muertos que además formaban parte de los grupos bíblicos.
Ante estos hechos el párroco advirtió que en la navidad siguiente no habría celebraciones de misas si no se detenían las muertes y agresiones de las pandillas. La gente se indignó y fueron al obispo a quejarse. Escuchando el obispo las razones, les contestó que estaba de acuerdo con el párroco.
Esto motivó que los colonos en sus asambleas determinaron la necesidad de poner un “ALTO” a los ataques y generar un estado de “TREGUA”. Muchos de los jóvenes de las pandillas decidieron entrar de “danzantes” y de esa manera se fue diluyendo el conflicto.
Las primeras celebraciones de la Paz, consistían en una peregrinación que partía de la colonia Moctezuma y pasando por las demás colonias para llegar a la parroquia a la celebración de la Eucaristía en la cual se pedía por todos los muertos en violencia.
Es por el año de 1988 en que El Obispo Luis Morales Reyes, solicita al presidente municipal Heriberto Ramos, cambiar el nombre de la Avenida Tláloc (dios de la lluvia de los aztecas), por el de Calzada de la Paz; “Al fin que en La Laguna casi nunca llueve”. A partir de entonces se celebraba en este lugar la MISA POR LA PAZ, la cual fue considerada desde entonces como acontecimiento diocesano.
Cuenta siempre con la presencia del obispo y de varios sacerdotes de diferentes parroquias y del Seminario.
Recientemente se ha cambiado la sede de las celebraciones a la parroquia y también la fecha de la misma que originalmente era el 1º de enero de cada año con el mensaje de paz del Papa.
Los párrocos que han servido a esta comunidad desde su origen son:
1.- Pbro. Jesús de la Torre de la Torre.
2.- Pbro. Fco. Javier Gómez Orozco.
3.- Pbro. Rogelio Bautista García.
4.- Pbro. Antonio Mata Rendón

Foto: Archivo Diócesis de Torreón.
El padre Javier Gómez es párroco de la Parroquia San Juan de los Lagos, Torreón. Colabora con datos históricos de la Diócesis de Torreón.